La «Consultante» es el arcano firma de la artista. Al nacer la obra en cerámica, y para no alterar la simbología inscribiendo un nombre en una hoja, la artista eligió jugar con el mismo principio que guía la baraja.
Si de verdad quieres proteger un secreto, no debes ocultarlo: debes dejarlo delante de los ojos de todos, haciéndolo invisible.
La Consultante es quien observa le situazioni, las personas y sí misma en su relación con el mundo.
Los Arcanos se convierten en una metáfora de la vida: un viaje alquímico en busca del oro — un tesoro ya dentro de nosotros — a través de la transformación del plomo.
La vida puede repartirnos cartas espléndidas, pero si no sabemos jugarlas no ganaremos.
O puede darnos cartas terribles, que con voluntad y esfuerzo podemos transformar en cartas ganadoras.

